Fernando Andriacci

Oaxaca, 1972

Fernando nació en Cuicatlán, Oaxaca, una región cuya cultura empapa a cualquiera. Su trayectoria está llena de figuras importantes de renovación artística, entre ellas Francisco Toledo, Rufino Tamayo y Rodolfo Nieto. Su experiencia con el muralismo, su sensibilidad ante la vida y un enfoque riguroso hacia las figuras, al espacio y al color, le ha permitido plasmar una vasta diversidad cultural e imaginativa en óleos, grabados, litografías, gouches, serigrafías, piezas de bronce, cerámica, mármol y metal; todos de enormes formatos y detalles minúsculos perfectamente bien planeados. Andriacci, un trabajador del arte Naif, crea en cada pieza un universo con espacios coloridos y figuras zoomorfas que aluden a mundos oníricos, mágicos, fantásticos. Con seres legendarios o ficticios como jirafas con ruedas, elefantes en bicicleta, cocodrilos escalera, peces y libélulas, la obra de Fernando emana un estudio cuidadoso de la vida fantástica infantil, traducido a la delicadeza de la línea, de la figura y del color.