Fernando Garrido

México, 1955

Una burbuja es una ilusión, algo que imaginamos, que buscamos. Y cuando llega el momento en que la queremos atrapar o creemos que la tenemos, ‘pum’, nos explota.
Fernando Garrido

Fernando nació en la Ciudad de México. Su formación profesional consistió en comunicación y publicidad, fotografía, artes plásticas experimentales, diseño y comunicación gráfica y una importante inclinación hacia la música. Su obra, entonces, desembocó en lo real maravilloso. Con figuras rigurosamente realistas, Fernando traza la inevitable influencia de artistas como Caravaggio y Rembrandt. La belleza nítida de escenas mágicas aluden al diálogo interior que se provoca a sí mismo constantemente. Él pone su atención en esa virtud de naturaleza humana, llevándola al mundo onírico, donde sus sueños y frustraciones las convierte en un objeto simple y ambiguo: la burbuja. A esta imagen esférica, ligera y aislante, se le ha dado un significado convencional; la soledad. Según Fernando, la subjetividad es la única realidad y lo incomprensible se vuelve etéreo. El arte de Garrido es el resultado de un juego de conceptos y sueños. Con un aire autodidacta, Fernando ha transformado el universo de la mente humana en escenas mágicas y misteriosas, llenas de objetos cargados de imaginación.