Leonora Carrington

Inglaterra/México, 1917-2011

No tenía tiempo de ser musa de nadie… Estaba muy ocupada rebelándome en contra de mi familia y aprendiendo a ser artista.
Leonora Carrington

El reconocimiento de Leonora Carrington es el resultado de una vida turbulenta, misteriosa y rebelde que desembocó en el realismo mágico. Como escritora, escultora y sobre todo pintora, Leonora fue de carácter independiente. Pensar en ella es pensar en el surrealismo, en figuras y animales fantásticos, en un lenguaje visual de magia y misterio, en paradigmas fuera de lo común, en rebeldía y romances, en Inglaterra y México. La pintura de esta artista es un reflejo del mundo de su inconsciente; el antropomorfismo y la metamorfosis están siempre presentes en las escenas oníricas y medievales que Leonora construye. Además de la interesante paleta cromática, el manejo de la luz da la sensación de estar en una mente que refuta al convencionalismo. El imaginario subjetivo de Carrington contiene simbolismos, figuras enigmáticas y una forma distorsionada de percibir la realidad.

Leonora fue hija de un adinerado empresario inglés y creció en una familia conservadora cuyas costumbres le hacían sentir descontextualizada. Leía filosofía, viajó para liberarse de las limitaciones impuestas por la sociedad y ejercer su independencia como mujer y artista; conoció a Max Ernst, con quien tuvo una relación íntima, vivió en México y en Estados Unidos, además de sufrir toda la vida de un desequilibrio mental. Su creatividad y expresión han sido de las más reconocidas en México y en todo el mundo.