Maikel Martínez

Cuba, 1977

Paisajista de la mente, Maikel es un artista cubano contemporáneo cuyo paisajismo intenta ir más allá, buscando no sólo recrear lo natural con un realismo casi fotográfico, sino además dotar esos paisajes de una fuerza interior que hacen reflexionar sobre el territorio mismo y sobre la participación afectiva y mental. La carga emocional de los paisajes que recrea a menudo alude a la sensación de pérdida y a la soledad, a eso que Jesús Rosado llamó el peso de ser isla.

Con una paleta fría y frecuentemente monocromática, sus obras de atmósfera onírica invitan a una lectura posmoderna. Ideas muy intimistas y el carácter subjetivo de sus paisajes no siempre son percibidos de primera instancia, pues pasan debajo de una aparente belleza naïf. No está atraído por el paisajismo urbano o el hiperrealismo fotográfico ni en las intervenciones u otros acercamientos más contemporáneos al género del paisaje, sino que opta más por la naturaleza de un simbolismo. Lejos de un estilo barroco latinoamericano, algunos han visto en la obra de Maikel un realismo mágico minimalista lleno de fantasía muy higiénica. Sus grandes planos monocromáticos y la ausencia de elementos remiten a cierta angustia existencial tras experimentar lo incompleto y la vacuidad. El contraste sublime entre las figuras humanas o el residuo de su quehacer en el mundo, provoca que la mirada literalmente se pierda en la naturaleza onírica.