Marco Antonio Palomeque

Chiapas, 1973

Marco Antonio Palomeque nace en Chiapas, México en 1973 y alterna su residencia con la Ciudad de México. Termina sus estudios de Arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su pintura proviene de una escuela hiperrealista. Sus naturalezas muertas están vivas, inmersas en el color, la textura y el volumen; sus frutas intentan salirse del cuadro, y por lo mismo no son reales sino hiperrealistas. Sus pinceladas precisas intentan transmitir la sensualidad de los cuerpos, las frutas, que parecen despedir olores y sensaciones incluso al gusto o al tacto. Junto a una técnica impecable, Marco realiza un trabajo minucioso a partir de las formas, el color, las luces y las sombras. Se ha especializado en composiciones de un estilo que utiliza la técnica de veladuras en óleo sobre tela. Su obra se expone en galerías importantes del país y pertenece a coleccionistas mexicanos y extranjeros. Su trabajo se ha caracterizado por la elaboración de bodegones fotográficos, realizados hábilmente mediante el dibujo pero alterando el color producido en la realidad y que el ojo comúnmente percibe, dando así como resultado una sensación de irrealidad. Palomeque a menudo logra captar la mirada del espectador por sus temas relativamente simples y llenos de color; plasma un mundo sensorial relacionado con el goce olfativo, táctil o gustativo, creando puentes entre lo pictórico y el disfrute corporal.