Rafael Coronel

Zacatecas, 1931

Un río en el mapa de la pintura mexicana, cuyas formas abstractas o no, siempre producen impacto, manifiestan sensibilidad e imaginación.
Luis Cardoza y Aragón

Si se ha de afirmar que el arte es estético, sublime y conmovedor, además habría que identificar el valor de lo perdurable en una obra. Lo que perdura en la obra del dibujante y pintor zacateco, Rafael Coronel, es el dramatismo existencial y cultural que reinterpreta en sus pinturas. Con escenas realistas, cromáticas y simples, en donde aparecen pocos hombres cuyas miradas profundas remiten al infinito, al inconsciente y a mundos fantásticos, Rafael enfatiza la desolación.

Ha mostrado una fidelidad inusual a su propia sensibilidad y sus más íntimos intereses estéticos e intelectuales…, ha aportado a la pintura mexicana un estilo personal, hecho de imaginación, de sutiles atmósferas anímicas, de personajes que son reinterpretaciones modernas de la figuración clásica, de un mundo fantástico que aúna realismo y abstracción.
Rafael Tovar


Con la elaboración de miles de máscaras, dibujos y pinturas en claroscuro, Coronel demuestra su instinto impulsivo. La presencia del espíritu colectivo en la obra de Rafael está en la mirada de sus personajes, siendo a su vez uno sólo que trasciende al espectador.