Rufino Tamayo

Oaxaca, 1899-1991

Mi sentimiento es mexicano, mi color es mexicano, mis formas son mexicanas, pero mi concepto es una mezcla… Ser mexicano, nutrirme en la tradición de mi tierra, pero al mismo tiempo recibir del mundo y dar al mundo cuanto pueda: este es mi credo de mexicano internacional.
Rufino Tamayo

Rufino Tamayo, artista oaxaqueño nacido en 1899, es considerado como el pintor que revolucionó el arte mexicano y por ende también es un personaje que ha destacado mundialmente. La obra de Rufino no se exenta de ser contemplada, algo que significa un deleite para el alma. La fuerza de las sombras texturizadas que dan vida y movimiento a las figuras, espacios que sugieren composiciones geométricas y cuidadosamente planeadas, y los colores que vibran armónicamente casi emitiendo una sensación saborizante, son apenas algunos efectos que las sublimes piezas de Tamayo provocan al ojo espectador. La estética lograda con magnificencia ha sido expuesta en México, Estados Unidos, Canadá, Europa, Sudamérica y Asia.

Tamayo comenzó sus estudios formales en la Academia de San Carlos cuando, tras la muerte de sus padres, se mudó al Distrito con su tía, quien lo motivó a comenzar un trayecto artístico en la ciudad. Ahí fue influenciado por el impresionismo, el cubismo y el fauvismo; sin embargo, insatisfecho con el academicismo abandonó la escuela y fue a trabajar para José Vasconcelos, desarrollando entonces una habilidad gráfica y profesional que lo orilló a fortalecer una disciplina dirigida al trabajo pictórico. Rufino concluyó más de dos mil pinturas, retratos, murales, grabados, litografías, dibujos y un vitral. Su desempeño como un perseverante trabajador del arte, confluyó en una poderosa síntesis compositiva cuya estética atemporal le da un valor de contemporaneidad a su obra.

Su obra mural se encuentra en el Palacio de Bellas Artes, en el Museo Nacional de Antropología, en el Conservatorio Nacional de Música en México, en el Museo de Artes en Dallas, en la Universidad de Puerto Rico y en la sede de la UNESCO en París; además, sus demás piezas están expuestas en espacios culturales de reconocimiento internacional como el museo de Arte Moderno en México, en Nueva York, en el museo Guggenheim y en Washington.

Tras la directa influencia de una cultura compleja pero rica y bella por naturaleza, a través del conocimiento de vanguardias Tamayo logró plasmar la herencia mexicana en su obra; sin embargo, no se limitó a redefinir la mexicanidad en un contexto patrio, sino que logró plasmar la inmensidad de la cultura y dirigirla a cualquier individuo capaz de hacer una lectura de valor estético y conmovedor. Rufino Tamayo fue de generoso carácter en cuanto a su jovial habilidad de producción y su iniciativa para promover la movilización de la cultura, cuyo talento, intelecto y preocupación social será algo que lo mantendrá siempre vivo en salas, talleres y espacios públicos del mundo.

En sus entrañas, él tenía el gusto por el dibujo y por crear pintura… Él decía y daba consejo a los jóvenes; si te gusta pintar, pinta todos los días, y si puedes ocho horas diarias… Desde luego él se adelantó a su época, porque cuando uno piensa en Tamayo, como pintor, siempre se piensa en un Tamayo actual y además moderno. -María Elena Bermúdez